Autos eléctricos y contaminación en Chile

Autor: Carlos Fardella K.

En 2016, los investigadores Holland, Mansur, Muller y Yates publicaron un estudio en el que evaluaron si efectivamente los automóviles eléctricos de Estados Unidos contaminaban menos que los a combustión interna.

Esto debido a que si bien los vehículos eléctricos no generan contaminación por sí mismos, estos requieren energía eléctrica, la cual debe ser producida mediante distintos procesos. Evidentemente, si estos procesos son altamente contaminantes, es posible que los vehículos eléctricos contaminen más que los a combustión interna.

Entonces, para responder a la pregunta en cuestión, los autores estudian variables como la densidad poblacional y el origen de la energía eléctrica de cada zona. Encontrando que en ciudades como en Los Ángeles, que presentan una gran densidad y su energía eléctrica es producida principalmente por energías renovables, los vehículos eléctricos producen bajos niveles de contaminación en comparación a los de combustión interna. Lo opuesto sucede en ciudades como Indianápolis.

Luego, si quisiéramos extrapolar estos resultados para Chile, la siguiente figura muestra la capacidad instalada por región de generación de energía renovable como porcentaje del total de la capacidad instalada[1].

Con dicha figura y las densidades poblacionales de cada región, se pueden obtener conclusiones interesantes. Por ejemplo, la Región Metropolitana que es la región más densa, pero que también posee un alto porcentaje de su capacidad instalada como energías renovables (64%), probablemente se ve beneficiada por el uso de automóviles eléctricos.

Por el contrario, en regiones como la de Antofagasta, que tiene una población de un poco más de 600 mil personas y un bajo porcentaje de capacidad instalada como energía renovable (38%), los automóviles eléctricos probablemente no generan una reducción considerable en la contaminación, incluso podrían aumentarla.

Ahora bien, otro factor relevante es lo que los autores denominan como la “exportación de la energía” entre las regiones. Resulta evidente que la mayoría de la energía renovable se produce o bien al norte del país, o al sur de este. Por lo tanto, si se incentiva el uso de automóviles eléctricos en regiones como la Región Metropolitana, debe considerarse que probablemente parte de la energía utilizada para cargar dichos vehículos será “importada” desde el norte o sur.

En conclusión, no es cierto que los vehículos eléctricos sean siempre menos contaminantes que los a combustión interna. Por lo que políticas que busquen reducir la contaminación de una ciudad mediante subsidios a vehículos eléctricos deberá preguntarse primero, entre otras cosas, cuáles son las condiciones de dicha ciudad en términos de densidad poblacional y generación de energía eléctrica.

Referencias:


[1] Para un análisis más preciso sería necesario obtener la utilización de energía eléctrica por tecnología para cada región, pero dicha información no se encuentra disponible.