Un estado moderno

Este es uno de varios artículos preparados en colaboración con Pivotes.

La ausencia de capacidades estatales –como la de recaudar impuestos y la legal para apoyar a los mercados- es un factor clave para explicar la persistencia de Estados débiles y un obstáculo importante para el desarrollo [1]. Una de las acciones claves para que el Estado desarrolle estas capacidades es la contratación de capital humano adecuado para el sector público.

La hipótesis que motiva a una investigación publicada en 2020 en una prestigiosa revista académica [2] es que en general existe discrecionalidad en las contrataciones de empleo público, lo que puede dar lugar a un clientelismo, es decir, se sustituye la competencia por el apoyo político como factor determinante de las decisiones de contratación.

Debido a esto los autores estudian la dinámica de contratación en el sector público municipal brasileño durante el período 1997-2014, en base a datos detallados -emparejados entre empleador y empleado- sobre el universo de empleados públicos y a una metodología que compara carreras electorales reñidas.

El sustento del método es que municipalidades en que un determinado grupo gana la elección por poco, es muy parecido en promedio en casi todo a las comunas en que el candidato del mismo grupo perdió por poco, excepto en que en unas ganó y en otras perdió. Esta similitud entre los grupos los hace comparables.

Los hallazgos de los autores indican que i) las conexiones políticas son un determinante clave y grande del empleo en las organizaciones públicas, ii) el clientelismo también es un mecanismo importante detrás del resultado anterior, y iii) las consideraciones políticas conducen a la selección de individuos menos competentes.

Lo anterior demuestra la importancia de la selección para cargos públicos. La pregunta relevante ahora es cómo seleccionar y atraer a capital humano avanzado para que trabaje en el Estado.

Esto es lo que se intenta responder en una investigación publicada en la prestigiosa revista The Quarterly Journal of Economics [3], la cual estudia una campaña de contratación llevada a cabo en el año 2011 para puestos del sector público en México, en la cual se anunciaron diferentes salarios de forma aleatoria en los lugares de contratación y la selección se basó en exámenes diseñados para medir la capacidad intelectual, la personalidad y la motivación de los solicitantes.

A partir de esto se intenta comprender el papel de los incentivos financieros en la atracción de un conjunto mayor y más cualificado de solicitante, y el papel de los atributos del empleo (distancia, atractivo del entorno municipal) para ayudar a cubrir las vacantes, así como el papel de los salarios para ayudar a cubrir los puestos en los municipios menos atractivos, entre otras cosas.

Los resultados muestran que los salarios más altos atraen a solicitantes con mayores ingresos previos, y más capaces (medido por su coeficiente intelectual, su personalidad y su proclividad hacia el trabajo en el sector público). Asimismo, que la distancia y las malas características de los municipios disminuyen fuertemente las tasas de aceptación, es decir, son obstáculos para cubrir las vacantes. Sin embargo, los salarios más elevados ayudan a salvar la brecha de contratación en los municipios menos atractivos.

En definitiva, para que los países transiten hacia el desarrollo deben invertir en capacidades del Estado. Una de las dimensiones en las que se puede trabajar para obtener esas capacidades es en el empleo público, y todo indica que la forma de hacer esto no es trivial ni barato.

 

Referencias:

[1] Besley, T. y Persson, T. (2009). “State Capacity, Conflict and Development”. Econometrica, 78(1), 1–34. http://www.jstor.org/stable/25621395

[2] Colonnelli, E., Prem, M. y Teso, E. 2020. «Patronage and Selection in Public Sector Organizations.» American Economic Review, 110 (10): 3071-99. DOI: 10.1257/aer.20181491

[3] Dal Bó, E., Finan, F. y Rossi, M. (2013). «Strengthening State Capabilities: The Role of Financial Incentives in the Call to Public Service,» The Quarterly Journal of Economics, Oxford University Press, vol. 128(3), pages 1169-1218.