No se ha equivocado el camino

SEÑOR DIRECTOR
En su reciente columna, Gonzalo Martner critica los programas de incentivo al empleo recién anunciados. Resumiendo, señala que el gobierno equivoca el canino con este programa porque como los subsidios son limitados, está por verse cuánto empleo generarán, porque una parte del subsidio solo será un regalo para las empresas que de todas maneras contratarían o reincorporarían a sus funciones a los trabajadores suspendidos, y porque un mecanismo más directo para crear empleo es ampliarlos programas de inversión pública regional o local.

Permítanme algunas reflexiones. Es cierto que estos subsidios no tienen la aptitud de crear todos los empleos que se necesitan. Otras medidas complementarias son necesarias, como la mencionada inversión pública -que también ha sido parte de los anuncios- o la liberación de las restricciones sanitarias cuando corresponda según el control de la pandemia. También creo que es cierto que algunas empresas recibirán los subsidios pese a que de todas maneras contratarían.

Sin embargo, todo lo anterior no significa que no ayude a fomentar el empleo y ayudara la reactivación. Hay empresas que están indecisas entre contratar o terminar con la suspensión temporal y no hacerlo. Estos subsidios pueden constituir el empujón necesario para que decidan hacerlo y más empleo se genere. A las empresas que no están en el margen de esa decisión, más que un regalo, estos subsidios serán útiles como capital de trabajo para retomar funciones. No es un “regalo” a cualquier empresa, es un aporte justamente a las empresas que están generando empleo y que con los subsidios pueden quedar mejor paradas para tratar de volver a una situación normal. O sea, está bien focalizado.

Personalmente, no creo que se haya equivocado el camino.

-Jorge Fantuzzi, Economista socio de FK Economics

Publicada en La Tercera