El populismo financiero de Gino Lorenzini

Felices y Forrados, con casi 10 años, ha logrado crear una base de creyentes en sus predicciones. El Banco Central y expertos piden que se le regule y cuestionan sus resultados.

A las 11 de la noche del martes, Gino Lorenzini, fundador de Felices y Forrados (FyF), explicó, desde “un rincón de Europa” y lágrimas de por medio, una supuesta triangulación entre las inversiones de la familia Piñera, la administradora de fondos Moneda Asset y las AFP, que ha sido desmentida al menos dos veces por la Superintendencia de Pensiones. Lo que llamó la atención no fueron los datos presentados, sino la cantidad de usuarios que se conectaron a verlo: más de 30.000 en Facebook y 12.000 en YouTube.

FyF, creada en 2011, ha logrado levantar una base de creyentes en su modelo de predicción de rentabilidad de los fondos de pensiones y recomendaciones de cambio entre multifondo. Un modelo cuestionado tanto en su rentabilidad como en sus efectos secundarios, y que los expertos dicen que debe ser regulado.

“Lorenzini Presidente” y “Gino a la Constituyente” eran algunos de los comentarios en la presentación en YouTube. E, irónicamente, en una empresa que recomienda qué hacer con sus ahorros en las AFP, se repite: “No+AFP”. A través de su canal virtual en vivo, Lorenzini pidió al Congreso investigar y el diputado Pablo Vidal (RD) enganchó y recolectó firmas para una sesión especial donde se tratarán las supuestas triangulaciones.

La presentación es solo una más de las apariciones en redes de FyF. En Facebook tiene 758.762 “me gusta” y en YouTube 200 mil suscritos. En su plataforma, tiene una comunidad que se reúne frente a excéntricos videos, que incluyen desde entrenamientos deportivos hasta segmentos con el periodista Juan Andrés Salfate, conocido por vaticinios de terremotos y comentarios sobre ovnis y conspiraciones.

Cada mañana Lorenzini es presentado como un líder mesiánico ante una comunidad que sigue el matinal “Desayúnate con FyF”, transmitido en vivo desde las casas de algunos participantes. El miércoles, tuvo 14.000 visualizaciones y su presentador, Daniel Manríquez, autodenominado “Halcón”, destacó el video de la denuncia del martes. “Esto es igual que cuando un artista llena un estadio, porque hay fidelidad, hay confianza”, decía respecto a la convocatoria que había logrado. Y, ante las supuestas campañas de desprestigio contra Lorenzini, Manríquez lanzó una frase aplicable a cualquier líder demagógico: “Está luchando por amor al prójimo y ha recibido los mismos castigos que han recibido todas las personas que, de alguna manera, en la historia del mundo han decidido velar por el bienestar común”.

“Cansados de tanta mentira”

Lorenzini ha sido hábil para capitalizar el descontento contra las AFP, lo que ha atraído a gente a su comunidad. Hace un mes, Daniela (prefiere no dar su verdadero nombre) se unió a FyF. Paga $2.000 mensuales por sugerencias que le llegan al mail o a una aplicación para cambiarse de multifondo. “Lo contraté por recomendación; un par de personas me dijeron que era súper bueno”, dice. Sobre Lorenzini, cree que gran parte de lo que dice “debe ser verdad”. “El hombre por algo vive fuera de Chile. Por lo que supe, lo han querido perjudicar por manejar y compartir información que a muchas personas no les conviene que se sepa”.

Carla Salinas se suscribió en mayo y dice que, en dos meses de sugerencias, recuperó $2 millones que había perdido en sus fondos a comienzo de año. “Una razón poderosa por la que los sigo es porque son profesionales serios y porque estamos cansados de tanta mentira y corrupción”, dice.

Ambas son parte de los 185 mil usuarios premium (que pagan y reciben la recomendación dos días antes), a los que se suman 85 mil básicos (usan un periodo gratuito) que, según aseguró Lorenzini en el Congreso, tiene su negocio. De ser ciertas estas cifras, FyF recibe $370 millones al mes. Según el LinkedIn de Lorenzini, maneja indirectamente US$5.000 millones con retornos sobre el 12% al año, mayor según él al que entregan las AFP.

Estas estimaciones chocan con varios estudios que demostrarían que FyF no entrega mejores rendimientos que las propias AFP y además tiene efectos secundarios en el precio del dólar e, incluso, en las propias rentabilidades de los fondos.

Pero, ¿por qué si desde hace años hay estudios que critican a FyF, la empresa sigue sumando adeptos? David Bravo, director del Centro de Estudios Longitudinales UC y quien dirigió la Comisión que revisó el sistema de pensiones en 2014, dice que es un fenómeno ligado a la falta de conocimiento y de educación previsional. “Desde el 2002 se han realizado encuestas que muestran un gran desconocimiento sobre la materia y eso no ha cambiado mucho”, Dice. “Ese es el terreno base sobre el que operan estos asesores”.

Bravo agrega que la falta de legitimidad de las AFP también es un factor: “Hay personas que lo ven como una forma de reclamar o, al no entender bien cómo funciona, de hacer un daño a las AFP. Eso le ha dado impulso a estas recomendaciones”. Y cree que la propia publicidad lleva a creer que se puede obtener mejores rentabilidades.

Ángel González, quien es médico, se unió hace cuatro años a FyF. “Me inscribí para que mis ahorros no tuvieran pérdidas, sin conocer mucho del sistema”, dice. Ahora quiere salirse. Dice que ha comenzado a estudiar temas de inversiones y de la bolsa. “Me llegué a cuestionar muchas cosas”, dice. Y sacó cuentas. “Con todos los cambios que seguí de FyF no he ganado nada de plata, ni un 2%”, admite. Esto, pese a que en FyF hablan de rentabilidades sobre 10%. “He tenido mucha menor rentabilidad que en el fondo A”, el más riesgoso por tener más renta variable.

¿Por qué regular?

Los efectos secundarios que pueden tener las recomendaciones de empresas como FyF son una de las principales razones por las que los expertos creen que se deberían regular.

El Banco Central ha reiterado en sus Informes de Estabilidad Financiera que el aumento de las recomendaciones de cambios de fondos (24 en los últimos 12 meses) aumenta la volatilidad de instrumentos financieros. Esto, además, llevaría a que los fondos no funcionen como amortiguador de shocks externos, como lo hacían antes.

El hecho de que las AFP tengan invertido el 55% de su portafolio en el mercado de capitales local hace que los cambios repentinos sean una fuente de inestabilidad, explica José Luis Ruiz, académico de Administración en la FEN de la U. De Chile.

Y concuerda Valentina Konow, economista de FK Economics: “Considerando el tamaño de los fondos, los cambios masivos y abruptos pueden producir presiones importantes sobre los precios de los activos en los mercados locales”.

Y los movimientos repentinos de fondos pueden encarecer los costos de los créditos al subir las tasas de interés y modificar el tipo de cambio, agrega Ruiz.

Varios operadores de mesa de dinero reconocen a La Segunda que usan las recomendaciones de FyF como insumos para ver movimientos en el dólar y creen que existe el riesgo que desde FyF se esté haciendo frontrunning, es decir, utilizar anticipadamente la información que entregan para compras o vender dólares.

A la volatilidad se suma que los cambios también golpean a las personas que permanecen en los fondos, agrega Julio Riutort, director ejecutivo del Centro de Finanzas Empresariales de la UAI. “Las AFPs tienen que mantener portafolios subóptimos para el largo plazo, esto es una poderosa razón para regular los cambios”, dice.

El problema, explica Igal Magendzo, Socio de Pacífico Research, es que las AFP se ven obligadas a comprar caro y vender barato. “Perjudica la rentabilidad de los ahorros previsionales de la gente e incrementa la volatilidad”, asegura. Además, las AFP para estar preparadas han tendido a incrementar la liquidez de los fondos, “lo que es poco rentable”, admite.

Pero la regulación no sólo se debería dar por los efectos en terceros. “Cuando hay un mercado de ahorro obligatorio y con tanta asimetría de información, es necesario regular. Esto, porque hay espacio para abusar del menos informado. Los esquemas Ponzi (esquemas piramidales) son un ejemplo de eso”, dice Leonardo Hernández, profesor de la Escuela de Administración de la UC. Y FyF no tiene un buen antecedente en este sentido: Rafael Garay, quien fue condenado por hacer una pirámide, fue su director de estudios.

La regulación no es trivial, advierte Hernández. “Hay que pensarla bien”. Y, pese a que hay consenso en que se debe regular, la fórmula no es compartida.

Ruiz cree que hay que poner freno a los traspasos entre los multifondos, obligando a una permanencia mínima. Colombia, por ejemplo, permite solo un cambio cada seis meses. Riutort agrega que se podría aplicar una comisión por cambio, “para, al menos parcialmente, compensar a quienes no se cambian la distorsión en el portafolio”.

Otros expertos creen que el camino es poner requisitos a los asesores. Magendzo fue asesor financiero en el Banco de Israel y tuvo que hacer un curso y certificarse para ello. Cree que todo asesor debe aprobar cursos de regulación y ética, y estar sujeto a ser demandado si actúa en beneficio de alguien que no sea la persona asesorada.

Camino en el Congreso

En junio, el Ejecutivo ingresó indicaciones a un proyecto enviado por el segundo gobierno de Bachelet, para establecer mayores exigencias a los agentes de mercado, ampliando el concepto de asesores previsionales y poniendo límites a los cambios entre los multifondos, entre otras.

Su paso por la Cámara fue complicado. El presidente de la Comisión de Hacienda, el PC Daniel Núñez, dijo que se estaba haciendo un “corralito” con el dinero de las AFP. “Los problemas que ha tenido el Gobierno para aprobar sus propuestas tienen que ver con sus propios errores”, dice el diputado RD Giorgio Jackson. Esto, explica, porque las indicaciones excedían las ideas matrices del proyecto de 2015, por lo que las relativas a las restricciones a los cambios de multifondos fueron retiradas por el Gobierno. “Además, proponen sanciones abiertamente excesivas”.

De todos modos, la Cámara sí aprobó algunas restricciones para empresas como FyF que ahora se discuten en el Senado (en tercer trámite). Las principales son que serán fiscalizadas por la Comisión para el Mercado Financiero y que se aumentarán las penas en caso de infracciones.

 

 

Fuente: La Segunda