Los proyectos para la clase media que duermen en el Senado

El Ejecutivo anunciará hoy otra batería de medidas, pero las que ya ingresaron al Congreso no avanzan. Expertos critican la demora legislativa.

Cómo proteger a la clase media vulnerable, es decir, a los que frente a la pandemia pueden caer nuevamente en la pobreza, está complicando a los políticos e hizo que la Cámara de Diputados aprobara la idea de legislar el polémico proyecto que busca permitir el retiro del 10% de los ahorros de las AFP. ‘Es la única alternativa mientras el Estado no produzca una mejor solución’, dijo el senador PS Carlos Montes a 24 Horas sobre esta medida.

Sin embargo, hay al menos dos iniciativas del Ejecutivo para la clase media que no han avanzado en el Senado y hoy se lanzará una nueva batería que puede correr la misma suerte.

Las dos medidas que están dormidas en la Comisión de Trabajo del Senado son, primero, el proyecto de ley para trabajadores independientes, que busca a través de subsidios y créditos ayudar a quienes emiten boletas de honorarios. El subsidio sería para trabajadores con rentas promedio iguales o menores a $500 mil, con un tope máximo de $100 mil. Y el crédito tendría un tope máximo de $650 mil mensuales. Pese a ingresar al Congreso a comienzos de mayo y haber tenido múltiples urgencias, no ha avanzado.

El segundo es el que busca aumentar las prestaciones del seguro de cesantía. Ingresó el 1° de julio y, pese a estar con discusión inmediata, aún no se vota y sólo se ha revisado en dos oportunidades. De ser aprobado, el porcentaje promedio de remuneración entregada por el seguro en el primer mes se mantendría en un 70%, del segundo al quinto mes se fijaría en 55% (ahora es decreciente), y el sexto mes o superior tendría un piso de 50% y no 30% como es actualmente.

‘Son buenos proyectos, no entiendo por qué se estancan’, dice el académico de la FEN de la U. de Chile Joseph Ramos. Concuerda el economista de LyD y exsubsecretario de Economía en el primer Gobierno de Piñera Tomás Flores, quien dice que ambas medidas amplían el universo de beneficiarios que actualmente no pueden acceder a ayudas. Flores cree que hay factores políticos que no han permitido que avancen: primero, un desorden en la agenda legislativa y, segundo, que el debate del retiro del 10% sacó de urgencia a los otros proyectos.

Ramos cree que el Congreso está especialmente inclinado por el retiro del 10% porque es una iniciativa propia. ‘Los otros proyectos identifican al Gobierno’, agrega. ‘Es demostrar diferenciación, pero si eso viene a perjudicar a la población es un precio alto para pagar. Al menos deberían hacer que estos proyectos se complementen’, explica.

Para Cecilia Cifuentes, académica de la U. de los Andes, hay un juego político que está bloqueando los proyectos de ayuda a la clase media. ‘Hay un gallito entre el Gobierno y la oposición’, explica. El problema sería que el Gobierno sabe que la oposición le va a pedir más en cualquier proyecto que presente, por lo que ofrecería menos y entregaría medidas de a poco. ‘Y a lo mejor se ha ido quedando atrás en cubrir las necesidades’, dice. ‘Pero es un juego político súper dañino’.

El costo fiscal del crédito blando vs. el retiro de las AFP

La consultora FK Economics calculó el costo fiscal que tendrían las propuestas de ayuda a la clase media planteadas hasta ahora.

Retirar 10% de los ahorros de las AFP sería la más costosa. Con un retiro de mínimo $1 millón y máximo de $4 millones, el costo para el Estado sería de US$33 mil millones, si debe ocuparse de reponer el 100% de los recursos. Con la propuesta de la oposición, que considera un Fondo Solidario que compense a los más vulnerables y sea progresivo, este monto caería a US$18.000 millones.

Y el costo fiscal del crédito blando del Gobierno, con tasa de interés cero y 25% de subsidio, sería de US$9.600 millones si se retirara lo mismo que el 10% de las AFP. Si se retirara un 50%, el costo baja a US$5 mil millones.

 

Fuente: La Segunda